infierno-gordoHay muchas personas que cuidan su alimentación y se privan de no comer cosas que no deben con la finalidad de perder algo de peso, pero todos sus esfuerzos son en vano, porque no consiguen perder ni un solo gramo. Es entonces cuando la desmotivación, la frustración, la vulnerabilidad ante las dietas milagro e incluso la posibilidad de desarrollar algún tipo de desorden psicológico como depresión, ansiedad o trastornos en la conducta alimentaria. Pero, ¿qué es lo que está pasando?

Ocho factores que pueden impedirnos perder peso.

Cuando se sigue una dieta saludable y se mantienen todas las tentaciones a raya y aun así no se consigue bajar de peso, existen varios motivos que pueden explicar por qué no estamos perdiendo peso como cabría esperar. Pueden darse de manera aislada o en conjunto.

Metabolismo lento. Existen multitud de procesos metabólicos que se suceden en nuestro cuerpo tras la ingesta por lo que no se puede hablar de un único metabolismo. Para cada grupo alimentario se ponen en funcionamiento distintos mecanismos, con lo que podríamos hablar del metabolismo de las proteínas, de los hidratos de carbono o de las grasas. En el aprovechamiento de los nutrientes, interfieren diversas enzimas, y la escasez o abundancia de las mismas puede determinar una insuficiente gestión de un tipo de nutriente que haga que nuestro cuerpo almacene en forma de grasa en vez de utilizarlo para conseguir energía. La glándula principal que regula el metabolismo es la glándula tiroides. Un funcionamiento anormal de dicha glándula suele ser una de las causas más comunes de sobrepeso. Pide a tu médico que te haga un análisis de sangre para ver tus niveles de hormonas tiroideas si aun haciendo dieta no consigues perder peso.

Horarios irregulares en las comidas. La falta de regularidad en los horarios alimenticios, favorece la obesidad. Nuestro cuerpo trabaja de forma más eficiente si se acostumbra a trabajar con unos horarios fijos. Si acostumbramos al cuerpo a comer a la misma hora, se anticipará a la ingesta fabricando las enzimas que le harán falta para digerir el alimento de forma eficiente con anticipación y por lo tanto hacer que el cuerpo aproveche al máximo los nutrientes, en vez de almacenarlos en forma de grasa.

Edad y sexo. Las consecuencias que trae la obesidad parecen tener distintas vertientes dependiendo de la edad y el sexo de quien la padece. Por ejemplo, las mujeres con obesidad abdominal tienen más riesgo de padecer problemas cardíacos y cáncer. La prevalencia de esta enfermedad en la población de 65 años es de 17% de los varones y el 27% de las mujeres. Sin embargo entre los 25 y 65 años es de 17% en las mujeres y un 13% en los varones. Entre los niños, el 22,45% padece sobrepeso. Esto indica que hay que adecuar la alimentación a las características individuales de edad y sexo para prevenir la obesidad y ciertas enfermedades.

¿Es mi dieta lo suficientemente saludable? A veces no estamos siguiendo una dieta demasiado saludable. Hay que elegir los alimentos que comemos de forma adecuada, así como las horas a las que los comemos. Detectar cuáles son las debilidades alimentarias que cometemos a diario, es el primer paso para tomar conciencia de que necesitamos un cambio en nuestra alimentación.

Comer en malas compañías. Se ha demostrado que comer en compañía o solo, influye determinantemente en la elección alimentaria. Cuando comemos en compañía solemos comer más cantidad y cuando lo hacemos solos, cosas menos saludables. Es importante hacer una especie de plan familiar, no para que toda la familia se ponga a dieta, pero sí para que mantener una alimentación más saludable sea algo común a todos los miembros de la familia.

Vida sedentaria. Llevar una vida demasiado sedentaria hace que nuestro consumo calórico disminuya considerablemente y por lo tanto, nuestro organismo no necesite procesar parte de los nutrientes que aportamos con la alimentación, y queden almacenados en forma de grasa subcutánea.

Engordar al dejar de hacer deporte. Esto es una cosa muy común. Personas que han hecho deporte en periodos prolongados de tiempo y que al dejarlo, engordan considerablemente. Normalmente suele pasar porque se sigue llevando la misma alimentación que se tenía cuando se realizaba actividad física y que al haberlo dejado y el gasto calórico ser menor, el cuerpo no gasta toda la energía que le suministramos.

Intolerancias alimentarias y peso. No se trata exactamente de que haya intolerancias alimentarias que conduzcan a la obesidad. Pero si es cierto que pueden ser causa de ciertos trastornos como hinchazón abdominal y un volumen corporal que no se corresponde con la naturaleza del paciente. Suprimiendo de la dieta algunos alimentos que inducen a la persona intolerante a liberar histaminas, un alto porcentaje de pacientes reducen peso y volumen a veces de forma muy llamativa. Las personas que presenten dolor por presión, estreñimiento o diarrea, piel seca y signos que hagan sospechar de deshidrataciones de discos intervertebrales, pueden estar afectada de histaminosis alimentaria no alérgica, como consecuencia de estar tomando alimentos que no le sientan bien. Es muy importante hacer un diagnóstico de intolerancias alimentarias en caso de sospecharse que pudiera ser una de las causas de no perder peso. Puede ocurrir que  una persona que esté siguiendo una dieta hipocalórica en la que come alimentos sin grasa como pollo, pescado, ternera o lácteos desnatados, haya desarrollado “histaminosis alimentaria” a alguno de los alimentos que esté tomando, y eso explicaría parte de las molestias que sufre y en cierta medida el fracaso de la dieta que está realizando. Una vez identificado el alimento, el nutricionista pauta una dieta de exclusión del alimento problemático y el paciente no sólo dejaría de sufrir esos molestos síntomas, sino que además lograría reducir volumen y bajar de peso.

En El Instituto Médico Europeo de la obesidad, tenemos a disposición de nuestros pacientes el test de intolerancias alimentarias para que conozcan cuáles son los alimentos a los que son intolerantes. ¡Pide información sin compromiso!.

Si quieres información sobre cualquiera de nuestros tratamientos para perder peso, puedes pedir información sin compromiso rellenando este formulario de contacto y aprovecha las excelentes posibilidades de financiación que ofrecemos. También puedes contactar con nosotros en el 91.737.70.70 o en consultas@imeo.es

Abrir chat
Hola 👋 Soy Alba
¿Te puedo ayudar?